¿Por qué hay vacantes que no se cubren (aunque haya candidatos?)
En los últimos meses hay una frase que se repite en muchas empresas, independientemente del sector: “Tenemos vacantes abiertas, pero no conseguimos cubrirlas.”
Lo paradójico es que esta situación convive con un mercado lleno de profesionales activos, abiertos a nuevas oportunidades o en búsqueda de empleo.
Entonces, ¿qué está fallando realmente?
Desde TEMPS, donde trabajamos a diario con responsables de Recursos Humanos, operaciones y dirección, lo vemos con claridad: el problema rara vez es la falta de talento. En la mayoría de los casos, lo que existe es una desconexión entre las necesidades reales de la empresa, los procesos de selección y las expectativas del mercado laboral actual.
El mercado laboral ha cambiado (y muy rápido)
El contexto actual poco tiene que ver con el de hace solo unos años. Hoy nos movemos en un escenario marcado por:
- Mayor movilidad laboral y menor permanencia media en los puestos.
- Candidatos más informados, comparando ofertas y empresas antes de decidir.
- Nuevas prioridades profesionales: flexibilidad, conciliación, desarrollo y propósito.
- Sectores con alta rotación, escasez de perfiles específicos y picos de demanda constantes.
En este entorno, seguir buscando talento con los mismos criterios, canales y tiempos de siempre ya no funciona.
Vacantes que no se cubren: las causas más habituales
1. Perfiles mal definidos o desactualizados
Uno de los errores más comunes es definir perfiles “ideales” que no existen en el mercado real. Ocurre cuando:
- Se acumulan funciones de varios puestos en uno solo.
- Se exigen requisitos poco realistas para el salario ofrecido.
- No se distingue entre lo imprescindible y lo deseable.
El resultado es claro: el candidato no se siente identificado con la oferta… o directamente decide no postularse.
Definir bien un perfil no es listar requisitos, sino entender qué necesita realmente la empresa hoy y qué puede evolucionar con la persona adecuada.
2. Procesos de selección demasiado largos o poco ágiles
El talento actual se mueve rápido. Procesos con demasiadas fases, entrevistas dilatadas en el tiempo o falta de feedback generan abandono.
En muchos casos, la vacante no se cubre simplemente porque el candidato ya ha aceptado otra oferta antes de recibir respuesta.
La agilidad y la comunicación se han convertido en factores decisivos en la captación de talento.
3. Condiciones que ya no encajan con el mercado
Horarios rígidos, poca flexibilidad, salarios fuera de rango o beneficios poco competitivos hacen que, aunque existan candidatos disponibles, no exista un interés real.
No siempre se trata de ofrecer más, sino de alinear la propuesta con la realidad del sector, el momento del mercado y el tipo de perfil buscado.
4. Falta de visibilidad o uso de canales inadecuados
Publicar una oferta no garantiza que llegue al candidato adecuado. En muchos casos el problema no es el perfil, sino:
- Dónde se publica la oferta.
- Cómo se comunica.
- Cuándo se lanza.
Cada vacante requiere canales, mensajes y tiempos distintos, especialmente cuando hablamos de perfiles técnicos, operativos o de alta especialización.
5. Falta de análisis interno
Cuando una vacante se alarga en el tiempo, a menudo es la señal de un problema más profundo:
- Sobrecarga de los equipos actuales.
- Procesos poco eficientes.
- Roles mal estructurados.
- Necesidades temporales tratadas como estructurales (o al revés).
En estos casos, una mirada externa y especializada marca la diferencia.
Más allá de cubrir vacantes: repensar la estrategia de talento
Una vacante abierta durante meses no es solo un problema de selección, es un problema de negocio:
- Impacta directamente en la productividad.
- Genera desgaste y desmotivación en los equipos.
- Retrasa proyectos, crecimiento y toma de decisiones.
Por eso, cada vez más empresas entienden que no basta con buscar candidatos. Es necesario revisar procesos, redefinir roles y adaptar la estrategia de talento a la realidad actual.
En TEMPS lo vemos cada día
Desde nuestra experiencia, las vacantes que no se cubren empiezan a resolverse cuando se trabaja de forma estratégica en:
- Definición realista y actualizada de perfiles.
- Optimización de los procesos de selección.
- Análisis del mercado laboral por sector y territorio.
- Elección del modelo de contratación más adecuado: temporal, estable o refuerzo puntual.
Porque cuando el proceso está bien diseñado, el talento aparece.
¿Te resulta familiar esta situación?
Si tu empresa tiene vacantes abiertas desde hace tiempo y no sabes por qué no se cubren, quizá ha llegado el momento de parar, analizar y redefinir.
En TEMPS acompañamos a las empresas no solo a encontrar personas, sino a entender qué necesitan realmente y cómo atraerlo de forma eficaz y sostenible.






























